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Noticia Ampliada

Los jiennenses se casan y tienen hijos cada vez más tarde

La edad media de los jiennenses que se casan por primera vez se sitúa en los 30 años para los hombres y en 28 para las mujeres, 4 años más en el caso de los hombres y 2,6 en el caso de las mujeres. Las mujeres no tienen su primogénito hasta cumplir los 29, mientras que en el 78 lo hacían con 24.

imagenLos jiennenses, siguiendo la tónica del resto de provincias andaluzas, tardan cada vez más en casarse y en tener hijos. Eso sí, cuando lo hacen siguen prefiriendo mayoritariamente la fórmula tradicional y católica. Lo que es una intuición o un comentario admitido generalmente se refleja en los últimos indicadores sociales elaborados por el Instituto de Estadística de Andalucía. Los datos confirman un progresivo y mantenido retraso en decisiones que, hasta hace poco, significaban el paso de la juventud a la madurez.

Así, en 2011 se registraron 2.522 matrimonios en la provincia, de los cuales 1.729 eran enlaces religiosos y 787 exclusivamente civiles. Jaén es la provincia andaluza donde menos matrimonios civiles se realizan.

Las nuevas estadísticas desvelan que la edad media de las mujeres residentes en la provincia en el nacimiento de su primer hijo ha subido cuatro años en tres décadas.

Este dato, como es lógico, va directamente relacionado con el que apunta que tanto los jiennenses como las jiennenses, tardan cada vez más en casarse. Si hace más de 30 años, en 1978, justo al inicio de la Democracia, la edad media de entrada en el matrimonio de las mujeres era de 23,6 años, en la a actualidad es de 28,2; es decir casi cinco años más. La media jiennense es prácticamente igual que la andaluza (29,0) pero claramente inferior a la española, de un 30%. En la provincia los ciudadanos siguen casándose y teniendo hijos más jóvenes que en el resto de España.

Por su parte, los varones siguen enfrentándose al altar más tarde, aunque cada vez con menos diferencia respecto a la mujer. Actualmente, la media se encuentra en los 30,1 años, mientras que hace tres décadas se situaba en los 26,1. Si en el año en el que se aprobó la Constitución la media de la diferencia de edad entre los cónyuges alcanzaba los 2,5 años, ahora se sitúa en los 1,9. En el fondo de este retraso en la edad de reproducción y del matrimonio, los expertos observan causas variadas, que van desde el elevado precio de la vivienda en España hasta la precariedad en los contratos laborales, que no permiten una planificación familiar a largo plazo. Asimismo, se observan otros factores psicológicos que tienen que ver con la progresiva infantilización de una juventud cada vez más temerosa a los compromisos y las cargas familiares y que tiene en la libertad individual uno de sus mayores anhelos.