Más de 10.000 metros cuadrados de superficie expositiva


Guadix dará a conocer en Tierra Adentro su amplia oferta turística y cultural, en la que destaca la fiesta del “Cascamorras”


Con el disparo de un cohete y el redoble de un tambor comienza esta tradicional y antiquísima fiesta del “Cascamorras”, que en su origen se remonta hasta mediados del siglo XV, y que se celebra en el municipio granadino de Guadix el próximo 9 de septiembre.

Tras la Reconquista, un obrero de Guadix llamado “Juan Pedernal” se encontraba demoliendo una pared en las ruinas de una antigua mezquita mozárabe, donde actualmente se halla ubicado el convento y la iglesia de la Merced en la ciudad de Baza, el citado Juan Pedernal, descubre la imagen escondida desde el s. XII para evitar su profanación. Al parecer, la Virgen pronunció la frase: ¡Baza – Guadix, tened Piedad de mí!, ante la inesperada presencia del pico del albañil, no sufriendo daño alguno y dando origen a su nombre actual de Virgen de la Piedad. La talla conserva en sus mejillas la huella del golpe.

Juan Pedernal pensó que la talla debería pertenecer a la ciudad de Guadix por ser él quien la encontró, pero los bastetanos la reclamaron como propia por haber sido hallada en Baza. Después de disputas y pleitos entre ambas ciudades, se llegó al acuerdo tácito de que si un comisionado de la ciudad de Guadix lograba entrar en Baza y llegar a la iglesia de la Merced sin pintar, podría recuperar la Virgen para Guadix.

El Cascamorras, personaje pseudo religioso, vestido con un traje multicolor, parecido al de un arlequín, sale de Guadix, camino de Baza, entre los días 6 y 7 de septiembre, con el propósito de recuperar la imagen de la Virgen de la Piedad, para recuperarla el Cascamorras deberá llegar sin ninguna mancha en su traje y como es lógico, los bastetanos no permitirán que la imagen de su patrona salga de la ciudad y, tras el forcejeo popular y las celebraciones religiosas, el Cascamorras vuelve a Guadix, el 9 de septiembre, siendo recibido con el mismo ceremonial que a su salida hasta llegar a la parroquia de San Miguel.  Así en Baza se celebra el 6 de septiembre y en la ciudad de Guadix el 9 de septiembre.  

Se trata de una fiesta muy popular, lúdica y tremendamente dinámica, llena de colorido, con gran participación de la población de corazón joven.

El recorrido y la carrera

En el barrio de Cuevas de la Estación de Ferrocarril (Carretera de Baza), esperan los accitanos y accitanas al “Cascamorras” con sus pinturas de agua, almagra y azulete, con los que volver a mancharlo en represalia por su fracaso de no traer la Virgen de la Piedad hasta Guadix.

Pasado el paso a nivel, desde los balcones de los edificios de la Avenida Buenos Aires, que flanquean el recorrido, al Cascamorras le lanzan cubos de agua con pinturas, al unísono grito de… “¡¡Agua!!…, ¡¡Agua!!…, ¡¡Agua!!”.

También aquí se dan preceptivos baños, como por ejemplo el que reciben los asistentes a la carrera donde están situados dos coches – cuba de los bomberos de Guadix.

Al llegar al Puente del Río Verde se realiza una parada obligatoria, lugar donde Cascamorras hace una “jura de bandera” ondeándola una y otra vez sobre la cabeza de los miles de asistentes que le acompañan en su recorrido.

Sigue la carrera a través de la Plaza de las Américas, Avenida Medina Olmos, Calle Tena Sicilia, Calle Tárrago y Mateos,  Calle Ancha hacia el Caño de Santiago, donde se realiza otro multitudinario baño.

Finalmente llega a la Plaza de las Palomas,  a través de la Calle Magistral Domínguez, y tras refrescarse con el agua que los ediles de la ciudad lanzan sobre la multitud desde el Balcón de los Corregidores, Cascamorras ondea ó “Jura bandera” como en tantas otras ocasiones.

Aquí, en la misma Plaza de la Constitución, recibe el “merengazo”, por cortesía de una pastelería local y se adentra, bajo el arco, en la Plaza de la Catedral para enfilar la Calle Santa María del Buen Aire hacia el Palacio Episcopal donde el Obispo de la Diócesis, desde su balcón, le da la bendición a Cascamorras y le hace entrega de un obsequio para él y su familia.

En la última parte del recorrido, da marcha atrás para adentrarse en la estrecha y pintoresca Calle de la Concepción, llega a Calle Barradas, pasa por la Calle Puerta Alta y Cruz de Piedra para enganchar la Calle San Miguel donde tendrá lugar el final de la carrera.

En este punto está ubicado el monumento erigido a este singular personaje y es aquí donde Cascamorras recibe el último chapuzón en la fuente que precede al monumento y, tras las aclamaciones con las que el pueblo homenajea a su héroe, llega a la Iglesia de Santo Domingo, actual Iglesia de San Miguel, ante la cual Cascamorras es subido a hombros y con un continuo ondear de bandera es introducido en el templo por los suyos, para despojarle de su pintura.

Fuente: Ayuntamiento de Guadix